El PostPartido - Barcelona vs Inter Milán
FT: Barcelona 3 - 3 Inter de Milán
El Barcelona no logra vencer al Inter de Milán y tiene prácticamente un pie y medio fuera de la Champions League.
Alineaciones
Barcelona: 4-3-3
Ter Stegen
Roberto E.García Piqué Alonso
Gavi Busquets Pedri
Dembélé Lewandowski Raphinha
Inter Milán: 3-5-2
Onana
Bastoni De Vrij Skriniar
Dimarco Mkitharyan Calhanoglou Barella Dumfries
Dzeko Martinez
Goles
1-0: 40' Dembélé, 3-2, 3-3: 82, 90+2: Lewandowski
1-1: 50' Barella, 2-1; 63' Martínez, 3-2: 89' Gosens
Otra debacle europea para el FC Barcelona
El Barcelona de Xavi Hernández enfrentaba la gesta más importante de la temporada. Tras haber caído 1-0 contra el Inter de Inzaghi en San Siro, tenían que ganar a toda costa si querían mantener vivas las esperanzas de clasificarse a octavos de final de la Champions League. El Camp Nou se llenó a la espera de vivir una de las noches históricas que se recuerdan durante mucho tiempo. El ambiente era óptimo, se respiraba un aire de ilusión y de esperanza de volver a la etapa de eliminación del torneo europeo más importante. Los culés sacaron un once de lujo de la mitad hacia arriba, ya que la zaga la tenían parchada por las bajas de Koundé y Araújo, que fueron sustituidos por Sergi Roberto y el veterano Gerard Piqué. El resto del once, el 4-3-3 que ha venido jugando Xavi. Si bien es cierto que el fin de semana habían sufrido de sobremanera para vencer al Celta de Vigo, la afición blaugrana enfrentaba el partido como favorita y sabiendo que había que matar o morir si querían llegar lejos en Europa. Sin embargo, tenían en frente al Inter de Inzaghi, que al parecer es completamente opuesto al de Conte: batallan en liga pero en Champions están jugando a un nivel que no se le había visto a los neroazzurri desde Mourinho. Los visitantes repitieron parado táctico, un 3-5-2 con repliegue buscando salir en transición a base de los dos puntas: Dzeko y Lautaro. El bosnio salía al once titular tras la lesión de Joaquín Correa, y el Inter, aún más corto de personal que la semana anterior, buscaba salir con al menos un punto y cerrar su clasificación a Octavos.
El partido comenzó como se esperaba, con el Barcelona con la batuta e impulsado por la afición para la búsqueda de los 3 puntos. El primer tiempo fue prácticamente de los culés, de no ser por un remate de Dzeko en un tiro libre que dio en el travesaño y calló por un segundo al Spotify Camp Nou. La presión del Barcelona se empezó a transformar en ansiedad y los locales cada vez se veían más desesperados por buscar que un balón llegara al fondo de las redes. Y no fue hasta casi final del primer tiempo, donde una recuperación de Raphinha derivó en una gran combinación con Sergi Roberto, que mandó un centro y Dembélé lo mandó al fondo, haciendo estallar el estadio barcelonista. Parecía que el sueño se iba a cumplir, o al menos que el Barcelona seguía con vida en la búsqueda por su clasificación a octavos. El medio tiempo llegó y las sensaciones no podían ser mejores para los locales. Arrancó la segunda mitad bastante igual que la primera, con un dominio culé en la gran mayoría del campo. Sin embargo, una escapada de Bastoni por la banda izquierda, resulta en un centro al área, que Piqué desinteresadamente decide dejar pasar, sin darse cuenta de que Barella estaba a su espalda, lo que le permite controlar y mandar el balón al fondo de la red para empatar el encuentro. El Camp Nou se volvía a callar, y la emoción se transformó en nervios y ansiedad. Sin embargo, esto no solo se tradujo en el estadio, si no en los jugadores. Había una creciente necesidad de buscar remontar el partido que hacía que los locales se sintieran incómodos y que los italianos estuvieran cada vez más asentados en la cancha y en el partido. Y esto se terminó reflejando unos minutos adelante. Tras una grandísima jugada de Calhanoglou que termina en un centro al área, Lautaro controla el balón, rompe a Eric García y termina metiendo el balón agónicamente para darle la vuelta al marcador y poner al Barcelona de Xavi contra las cuerdas.
El silencio se transformó en una mezcla de abucheos, ovaciones y gritos en el estadio, y el aura grupal no era optimista en lo absoluto. Era una historia que ya habíamos visto repetida en varias ocasiones. Pero algo en el fondo invitaba a pensar que podía ser diferente. Este equipo tenía a Xavi, a Lewandowski, el estadio estaba lleno y el Inter ya se había tirado atrás a aguantar el resultado. Pero el funcionamiento de los culés no cambiaba, seguía siendo de tirar centros, y el panorama se veía cada vez menos alentador al pasar de los minutos. Sin embargo, con menos de 10 para terminar el encuentro, Lewandowski se inventa un remate que termina en el fondo de la red. 2-2. El Barcelona aún tenía una esperanza, y aunque fue superado física y futbolísticamente por el Inter en el segundo tiempo, estaban a un gol de mantenerse vivos. Y los locales se volcaron al ataque. Cuando lo más lógico era que cayera el 3-2 para los blaugranas, una gran jugada entre Onana y Lautaro dejaron al argentino en el pico del área rival, y con un pase exquisito dejó a Gosens en un 1v1 que mandó el balón al fondo y parecía sentenciar el encuentro. Sin embargo, el empuje de los culés siguió ahí y faltando 2 minutos para acabar el juego el delantero polaco mandó la pelota al fondo para empatar el encuentro a 3. Sin embargo, no fue suficiente para remontar, e incluso el Inter tuvo la oportunidad de convertir el 4-3, pero una pésima decisión del juvenil Asllani dejó con vida a los de Xavi, aunque terminó siendo en vano.
Algunas de las actuaciones más destacadas de este encuentro son del equipo de Milán. El excelente planteamiento de Simone Inzaghi hizo que sus futbolistas jugaran en base a sus fortalezas y eso se notó bastante: se salieron. El primero de ellos fue Lautaro Martínez. Una completa exhibición de autosuficiencia, calidad y determinación. Un homenaje a los delanteros que hoy en día son cada vez más escasos. Completamente increíble la capacidad que tiene para generar situaciones de peligro donde no lo parece y aún más impactante la capacidad de convertirlas en jugadas de valor (Gol y asistencia). El MVP de la noche y el artífice de la hazaña de los azzurri. Su asociación con Dzeko da mucha ilusión para los aficionados interistas, además de prepararlos para el posible regreso de Lukaku y ponerlos a soñar con competiciones europeas. Otro de gran partido fue Milan Skriniar. Su salida fallida al PSG puede que haya salvado al panorama mundial, porque qué pedazo de futbolista es. Un auténtico káiser en el área, dominante y férreo en todos los aspectos de su juego. Imperial y clave en que la defensa visitante no colapsara en estos 180 minutos de enfrentamiento contra el Barcelona. Fino al corte, muy buenos tiempos para cortar y entrar, además de una dominancia física impresionante que lo hace destacar dentro de la zaga milanista.
Y finalmente, Nicolo Barella y Hakan Calhanoglou. Ante la baja de Brozovic, el cerebro del funcionamiento de este Inter, parecía que no iba a haber alternativa que irse ofensivos. Pero la reconversión de estos jugadores es cada vez más sorprendente. El turco, que pasó de ser mediapunta a ser un contención/interior y permitir al equipo sacar el balón jugado y además dar circulación a la pelota es algo que ni el más optimista veía venir. Y se está saliendo en este rol. Contundente en la defensa, rápido en salida y fino con trazos largos, fue clave para oxigenar la salida del Inter cuando sufrían en ciertos momentos de partido. Y del italiano qué decir, es lo más parecido a Luka Modric que hay en Europa hoy en día. Pasmosa su facilidad de salir de presión y con una creatividad para esquivar rivales y sacar la pelota jugada que le dan parecidos razonables al croata. Un must-see si te gustan este tipo de futbolistas. El sistema del Inter de Milán es la definición de talento colectivo sobre talento individual. Si bien es cierto que individualmente podrían explotar más sus talentos, el sistema montado por Inzaghi ha hecho que el Inter sea muy fuerte cuando juega en bloque, y a su vez que cuando tenga que reacer en individualidades, asegurarse de que tiene el poder y la capacidad de desequilibrar partidos simplemente por esta habilidad.
En cambio, es algo que el Barcelona no tiene. Ni identidad colectiva ni individual. Una mezcla extraña que resulta en un estilo de juego nada definido y mucho menos vistoso o entretenido. El equipo necesitaba de un golpe de realidad, y en estas dos semanas le cayeron dos que pueden ser catastróficos para su temporada. Puede que vaya siendo hora de preguntarse si realmente Xavi es un buen entrenador, porque si algo está claro es que esta plantilla tiene la calidad necesaria para clasificar a octavos de final, y que no lo hayan logrado no se puede calificar con algo menor a fracaso. En cuanto a los milanistas, es una tremenda señal de progresión del proyecto de Inzhagi, y planta las semillas de un equipo que, cuando esté sano, puede llegar a ser de los más entretenidos de ver en toda Europa. Hay ganas.
Top 5 Actuaciones:
1. Lautaro Martínez
2. Milan Skriniar
3. Robert Lewandowski
4. Federico Dimarco
5. Pedri
Menciones honoríficas: Edin Dzeko, Ousmanne Dembélé, Frenkie de Jong, Robin Gosens, Francesco Acerbi, Raphinha
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